martes, 17 de enero de 2017

Dramática situación viven en Lomas de los Pinos, a más de 3 años de Ingrid y Manuel

Dramática situación viven en Lomas de los
Pinos, a más de 3 años de Ingrid y Manuel

• Población indígena de Chilapa sigue esperando cumpla la delegación de la SEDATU en Guerrero su promesa de construirle sus viviendas; piden que el delegado José Manuel Armenta Tello cumpla compromiso

Francisco Javier Flores V./REBELDE

Mas de tres años en el olvido.
CHILAPA, Gro.- A más de tres años de haber sufrido una de sus peores desgracias, damnificados de los fenómenos meteorológicos Ingrid y Manuel, que azotaron al Estado de Guerrero en septiembre del 2013, desde entonces siguen esperando el apoyo prometido por parte del Gobierno Federal, como es el caso de los habitantes de la comunidad de San Marcos Majada de Toro.
Dicha localidad, que prácticamente desapareció por los efectos de los meteoros y sus moradores tuvieron que desplazarse a una comunidad vecina; Tzicaixtlahuac, hoy denominada Lomas de Los Pinos, aún está en espera de que inicie la construcción de más de 200 viviendas que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) se comprometió a edificar.
Después de recorrer más de tres horas por escabrosos caminos de terracería para llegar a la Cabecera Municipal, los campesinos indígenas deambulan por Chilapa en busca de una solución, pues sus recursos no les alcanzan para trasladarse hasta la capital de Chilpancingo, a exigirle al Delegado Federal José Manuel Armenta Tello, que cumpla el compromiso de construirles sus casas.
Un grupo de ellos, se acercaron al reportero para plantear su dramática situación; dijeron que por parte del Gobierno Municipal han estado recibiendo algunos apoyos y que incluso tienen conocimiento que el Ayuntamiento "ya puso lo que le tocaba".
Sin embargo, señalaron que nada se puede hacer si la Delegación Federal de Sedatu  no aporta la parte que le corresponde que es la construcción de las casas junto con su equipamiento para que puedan vivir con mediana dignidad.
Relataron que las condiciones en que actualmente sobreviven son deplorables, pues con el huracán y la tormenta tropical prácticamente lo perdieron todo, no solamente sus casas, sino también sus cosechas, sus animales, sus tierras que se deslavaron.
De ahí que con desesperación hacen el llamado a las autoridades a que volteen los ojos hacia aquella zona, una de las más apartadas del municipio, en donde las heridas causadas por Ingrid y Manuel siguen abiertas.