lunes, 19 de junio de 2017

Advierte Manuel Olivares que son más de 800 los desplazados en las comunidades de Chilapa

 

Baldemar  Gómez  Roque

Chilpancingo Gro, a  19 de junio de 2017.-Manuel Olivares Hernández, secretario de la Red Guerrerense de Derechos Humanos, aclaró que son más de 800 los desplazados de los distintos municipios de Chilapa y la cifra podría incrementarse ante la falta de ayuda de las autoridades del gobierno del estado.

Subrayaron que  cerca de 600 las familias desplazadas por la violencia en pueblos de Chilapa y ascienden a 800 con Zitlala, en la zona de la Montaña Baja de Guerrero, y han regresado por necesidad, no por garantías de seguridad,  dijo Manuel Olivares Hernández  encargado del Centro Morelos de Derechos Humanos.  Manuel Olivares Hernández, presidente del Centro Morelos, desechó la postura del Grupo de Coordinación Guerrero con respecto a que sean 100 las familias desplazadas de las cuales 80 habrían regresado por la garantía de seguridad que se requiere.

"Sí, han regresado pero por la desesperación, no tienen hogar, no realizan alguna actividad económica. En sus pueblos la principal actividad es la siembra del maíz, y a eso regresan, a ver sus parcelas, sus animales y por eso han regresado alentados por los gobiernos".

 "Sí, hay vigilancia pero ya había militares antes del desplazamiento, había policías del Estado y Ejercito y aún así hubo desapariciones y homicidios. No son 100 las familias, son cerca de 600 las familias que en los últimos meses han huido de esos pueblos y también de Tepehuizco (Chilapa)", sentenció Olivares Hernández.

Olivares Hernández explicó que aunque sí existe una ley (487), para prevenir y atender el desplazamiento de pueblos, ésta no está reglamentada, por ello no existe una instancia directa que atienda el problema, donde dijeron que existen desplazados no encuentran una vivienda, acceso a la educación, apoyos, programas, (por la no conciliación de la ley), y ante ello se ven en la necesidad de regresar, como en Chilapa pero hay que aclarar que no han regresado ni la mitad de las familias".

Sostuvo que algunas de las familias que regresaron fue porque por un lado se acerca el tiempo de sembrar sus tierras, "y en el peor de los casos porque no tuvieron donde refugiarse, ante la falta de una estrategia por parte del gobierno estatal para atender este problema del desplazamiento forzado".

 Y la  gente,  "No quisiera regresar a sus pueblos, pero ante la falta de oportunidades de vivienda y de trabajo, y por eso las familias se ven obligadas a regresar, pero hasta ahora no es ni la mitad de las familias desplazadas las que regresaron a sus pueblos". Por eso espera, que  "que regresen la mayoría, para poder hacerlo también concluyó.