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¿Y RENÉ JUÁREZ?



TRASFONDO

JULIO ZENON FLORES Salgado

El senador priista, por la vía plurinominal, René Juárez Cisneros, quien siendo gobernador de Guerrero, entregó por primera vez la gubernatura al converso perredista Zeferino Torreblanca Galindo, dejando colgado de la brocha, en ese entonces, al ahora diputado local Héctor Astudillo Flores, quien por cierto estaba repuntando, cuando –durante una gira por La Montaña- se dio cuenta que los apoyos desde casa Guerrero, dejaron de fluir a su campaña y por el contrario, se iban hacia la campaña del candidato del PRD; ese senador, causó mensajes cruzados cuando fue nominado como secretario regional del PRI nacional, a cargo de varios estados del país, entre ellos Guerrero, Morelos, Tlaxcala, Michoacán y Oaxaca.
Muchos creyeron que venía a unificar al PRI y que muy probablemente resucitaría a su cadavérico grupo, que apenas había arrebatado un par de delegaciones federales, en el reparto dirigido por el grupo Atlacomulco, al cual pertenecía el presidente de la República, Enrique Peña Nieto.
No faltó quien creyera que venía él mismo por la reelección en el cargo de gobernador, aunque pronto se dieron cuenta que la legislación se lo impide; entonces voltearon a ver hacia el Centro, de donde venía, y pensaron que en realidad venía a allanarle el camino a la poderosa Secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Salinas, sobrina de Carlos Salinas de Gortari, pero el glamour que rodeaba a la ex candidata perdedora al senado en la pasada elección en Guerrero, dio un portazo a esas elucubraciones.
También se dijo que venía a cerrar el paso a los añorvistas, que habían tomado la delantera en cuanto a estructura orgánica, cuadros, y posicionamiento en los comités municipales del estado, por lo tanto, se infería, tendría que fortalecer a los figueroistas. En ese tiempo, en la lista de los figueroistas estaba en primer lugar Cuauhtémoc Salgado Romero, el presidente del PRI estatal, pero se tenía el temor de que no creciera; en segundo lugar estaba Mario Moreno Arcos, pese a que se pensaba de él que traicionó al partido en la elección de gobernador pasada, cuando ayudó al candidato del PRD en vez del de su propio partido; en tercer lugar estaba el perredista Armando Ríos Piter, de quien se dice que llegó al senado gracias al apoyo de los figueroistas y del ex gobernador Zeferino Torreblanca.
Juárez Cisneros hizo unas cuantas reuniones semi secretas, pues recurría a un viejo ardid de los políticos de convocar en privado a su interlocutor, pero filtrar a algún reportero amigo o maiceado por él, para que llegara casualmente y diera fe y difundiera la pretendida reunión secreta. Se reunió con Mario Moreno, con Manuel Añorve, con Armando Ríos, con Cuauhtémoc Salgado y todos salieron de esa reunión con la certeza de que tenían el apoyo del senador Juárez. La vieja escuela de Ángel Aguirre, de prometer a todos, por separado, el apoyo irrestricto y después dar la puñalada por la espalda.
L  desapareció de la escena un tiempo y de pronto reapareció para desterrar de Guerrero a algunos personajes que son verdaderos operadores políticos y que han estado alguna vez bajo sus órdenes: a Héctor Apreza, coordinador de los diputados locales y aliado de Añorve, lo envío a Morelos; a Enrique Martini, delegado de la SEP y operador de Salgado Romero a Michoacán y a Héctor Astudillo, aliado de Añorve lo propuso para irse a Tlaxcala.
Como se ve puros estados difíciles y en realidad, de alguna manera se desmantela una parte importante de la estructura priista de Guerrero.
No puede uno evitar acordarse de ese año 2005, en que dejó de apoyar al candidato del PRI para ayudar al del PRD… sólo es una sensación…

  trasfondoinf@hotmail.com

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