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Búsqueda de joven de Chilpancingo secuestrado por el crimen organizado: Madre no pierde la esperanza

 Nueve años después de la desaparición de Luis Giovanni Martínez Deaquino, su madre, Esther Deaquino Velázquez, sigue buscando respuestas sobre el paradero de su hijo. En septiembre de 2016, cuando Luis Giovanni tenía 15 años, fue secuestrado por el grupo criminal "Los Rojos", en la capital de Guerrero. Desde entonces, la señora Esther ha recorrido diferentes estados, luchando por encontrar pistas que permitan dar con su paradero.

El último indicio que levantó la esperanza de la madre ocurrió en 2020, cuando vio un video en el que un joven, con las mismas características físicas de Luis Giovanni, repartía despensas a nombre del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Veracruz. En ese momento, Esther estuvo casi segura de que su hijo estaba vivo y había sido reclutado por el crimen organizado, aunque el miedo y la incertidumbre nunca la abandonaron.

El 14 de septiembre de 2016, Luis Giovanni salió de su casa en Chilpancingo para jugar una partida de fútbol con sus amigos. Antes de irse, le mencionó a su madre que varios hombres lo seguían, pero ella nunca imaginó lo que sucedería después. Su última despedida fue un abrazo fuerte, una muestra de cariño que ahora resuena en la memoria de Esther, quien asegura que nunca imaginó que sería la última vez que lo vería.

Durante los primeros días de la desaparición, Luis Giovanni contactó a su madre en varias ocasiones, informándole que se encontraba en diferentes puntos de la ciudad. Sin embargo, las llamadas dejaron de ser claras, y su teléfono fue apagado en 2017. A pesar de que la Fiscalía General del Estado emitió una Alerta Amber en su momento, la ficha fue retirada rápidamente tras una publicación en redes sociales que afirmaba que Luis ya había sido encontrado, algo que nunca se corroboró.

A lo largo de los años, Esther se ha adentrado en los diferentes colectivos de búsqueda, recorriendo el país en busca de su hijo. Su incansable labor la llevó al penal de Tuxpan, en Iguala, donde un recluso reconoció la imagen de Luis Giovanni. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 detuvo temporalmente sus esfuerzos. Fue en ese contexto que, en 2020, tuvo acceso a un video que confirmó sus temores: su hijo estaba involucrado con el CJNG.

Este nuevo rastro ha llevado a Esther a centrarse en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, un lugar conocido por ser utilizado por el CJNG como campo de exterminio y adiestramiento de sicarios. La señora Deaquino sostiene que es posible que allí se encuentren indicios sobre su hijo. A pesar de las dificultades, Esther mantiene la esperanza de que el hallazgo de pruebas en Jalisco podría poner fin a su dolorosa búsqueda.

Sin embargo, la Fiscalía de Justicia de Jalisco ha restringido el acceso de los familiares de desaparecidos al rancho, lo que ha obligado a Esther a esperar pacientemente, aunque teme que la verdad detrás de la desaparición de su hijo pueda ser aún más desgarradora. A día de hoy, Luis Giovanni tendría 24 años, y su madre continúa luchando por saber qué sucedió con él, sin rendirse.

El caso de Luis Giovanni Martínez Deaquino es un doloroso reflejo de la violencia y el crimen organizado que azotan a muchas familias mexicanas, dejando una herida profunda que persiste con el paso del tiempo. La incansable búsqueda de Esther Deaquino Velázquez es un testimonio de la lucha por la justicia y la verdad, un ejemplo de resistencia frente a la impunidad y la tragedia de las desapariciones forzadas.


Con información de Milenio

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